El FMI le pidió a Milei eliminar exenciones del IVA y revisar los impuestos a los combustibles
El organismo reclamó nuevas reformas tributarias para sostener el equilibrio fiscal y mejorar la recaudación

El Fondo Monetario Internacional (FMI) le pidió al Gobierno de Javier Milei avanzar con una reforma tributaria que incluya la eliminación o reducción de exenciones del IVA, la normalización de los impuestos a los combustibles y la eliminación gradual de otros gravámenes que considera distorsivos. El organismo planteó estos cambios como parte de una estrategia para consolidar el equilibrio fiscal y garantizar una recaudación sostenible.
Las recomendaciones fueron planteadas por la subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, Era Dabla-Norris, quien reconoció el papel de la disciplina fiscal en el programa de estabilización argentino, pero advirtió que todavía hacen falta medidas para mejorar la estructura tributaria y la eficiencia del gasto público.
El planteo vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre una reforma tributaria integral, con posibles consecuencias para los consumidores, las empresas y las provincias. Por ahora, las propuestas forman parte de las recomendaciones técnicas del organismo y no constituyen medidas aprobadas por el Gobierno nacional.
Qué cambios impositivos propone el FMI para Argentina
Dabla-Norris remarcó que la disciplina fiscal fue un “pilar fundamental” del programa económico argentino, aunque consideró necesario acompañar ese resultado con modificaciones que permitan mejorar la composición de los ingresos públicos.
En ese sentido, la funcionaria sostuvo que entre las reformas pendientes se encuentra “eliminar los gastos tributarios, o reducirlos, en particular las exenciones del IVA, y normalizar los impuestos a los combustibles”.
También planteó la necesidad de “eliminar gradualmente otros tipos de impuestos distorsivos de la economía y sustituirlos por un sistema tributario más sólido y una forma más duradera de recaudar ingresos”.
Las recomendaciones apuntan a modificar la estructura de los impuestos, además de mantener el control sobre el gasto. El objetivo es fortalecer la capacidad de recaudación del Estado sin depender exclusivamente de los recortes presupuestarios.
El alcance de los cambios, sin embargo, dependerá de las decisiones que adopte el Ejecutivo y de las modificaciones normativas que eventualmente se impulsen.
IVA y combustibles: cómo podrían impactar en los precios
Uno de los ejes del planteo del Fondo es la reducción o eliminación de exenciones del IVA. Se trata de un impuesto que alcanza a una amplia variedad de bienes y servicios, aunque determinados productos, actividades y operaciones tienen tratamientos especiales.
Si el Gobierno avanzara con la eliminación de alguna de esas exenciones, los productos o servicios alcanzados podrían comenzar a tributar el impuesto. En esos casos, el cambio podría trasladarse a los precios finales, aunque el impacto dependerá de qué actividades queden comprendidas y de cómo se implemente la medida.
El otro punto es la normalización de los impuestos a los combustibles. La propuesta también podría tener efectos sobre la economía cotidiana, ya que las naftas y el gasoil inciden en los costos del transporte, la logística y la producción.
Una modificación que elevara la carga tributaria sobre esos productos podría sumar presión sobre otros precios. De todos modos, Dabla-Norris no detalló un esquema concreto de implementación y las recomendaciones del FMI no implican por sí mismas una modificación de los valores vigentes.
El debate por los impuestos provinciales y la coordinación fiscal
La revisión del sistema tributario también involucra a las provincias. En informes anteriores, el FMI cuestionó el peso de impuestos como Ingresos Brutos, cuya aplicación en distintas etapas de la producción y comercialización puede acumular costos sobre las actividades económicas.
Entre las alternativas discutidas en el marco de una reforma integral figura la posibilidad de avanzar hacia un esquema de IVA compartido entre la Nación y las provincias, con el objetivo de reemplazar progresivamente determinados tributos.
Un cambio de esa naturaleza requeriría acuerdos entre las distintas jurisdicciones, ya que Ingresos Brutos representa una fuente relevante de recursos para las administraciones provinciales. Una modificación del sistema también obligaría a discutir cómo se distribuiría la recaudación y cómo se compensarían los ingresos de cada distrito.
Hasta el momento, estas propuestas no se tradujeron en una reforma provincial aprobada ni en un calendario oficial para su aplicación.
La disciplina fiscal, en el centro de la relación con el FMI
Las declaraciones de Dabla-Norris se conocen en medio de las negociaciones entre el Gobierno argentino y el organismo internacional por la revisión del programa económico.
Tras reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, destacó la disciplina fiscal argentina. Sin embargo, la evaluación del programa también quedó atravesada por el cumplimiento de las metas acordadas.
Durante el primer semestre, el Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones, frente a una meta de $6,86 billones. La diferencia fue de casi $574.000 millones, por lo que el equipo económico necesitaba obtener una dispensa del organismo, conocida como waiver, para continuar con el proceso de revisión.
En paralelo, el Banco Central cumplió con el objetivo de reservas netas luego de que el Fondo flexibilizara esa exigencia.
La discusión sobre los impuestos se suma así a los desafíos fiscales que enfrenta la administración de Milei. El organismo reconoce el papel del equilibrio presupuestario en el programa económico, pero insiste en que su continuidad requiere cambios de mayor alcance en la forma en que el Estado recauda y administra sus recursos.






