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Política

Las estafas virtuales y los arrebatos, entre las principales preocupaciones de la Policía

El subjefe de la fuerza, Pablo Torres, habló sobre las dificultades para prevenir estos hechos, el trabajo de investigación y la necesidad de sumar recursos para mejorar la respuesta policial.

Por Redacción Delsur
Las estafas virtuales y los arrebatos, entre las principales preocupaciones de la Policía

El subjefe de la Policía de San Juan, Pablo Torres, brindó detalles sobre la situación actual de la fuerza, los principales desafíos en materia de seguridad y las medidas que se llevan adelante para mejorar la prevención del delito. Durante una entrevista en el programa De qué se trata, de La Mil20, destacó la importancia de la tecnología, la formación permanente de los efectivos y el refuerzo de los recursos policiales.

Torres explicó que la conducción de la fuerza mantiene el plan de seguridad implementado cuando asumió la actual plana mayor, con el objetivo de reducir los índices delictivos y mejorar la respuesta ante los hechos que se producen en la provincia.

El funcionario señaló que su experiencia previa en la Dirección de Operaciones Policiales le permitió conocer de cerca la planificación y la puesta en práctica de las estrategias de prevención. Tras asumir como subjefe, sostuvo que la línea de trabajo continúa, con el desafío de fortalecer las herramientas disponibles y mejorar el despliegue en las calles.

El arrebato, uno de los delitos más difíciles de prevenir

Al referirse a las modalidades delictivas más frecuentes, Torres identificó al arrebato como uno de los hechos más difíciles de anticipar y esclarecer.

“Es el momento, es la casualidad”, explicó al describir cómo actúan quienes observan el movimiento de la calle hasta encontrar una oportunidad para cometer el robo y escapar.

Frente a esa situación, destacó la importancia del patrullaje organizado por cuadrículas, la comunicación inmediata con el 911 y la coordinación entre los operadores de las cámaras de seguridad y los móviles que se encuentran en las inmediaciones.

Según explicó, cuando una víctima informa un hecho y aporta características del sospechoso, las cámaras permiten reconstruir sus movimientos y seguir su recorrido. A partir de esa información, los efectivos pueden orientar la búsqueda y concretar aprehensiones.

En cambio, señaló que los robos bajo la modalidad de escruche —cuando los delincuentes ingresan a viviendas, generalmente sin sus ocupantes— presentan otras características. En ese sentido, mencionó investigaciones en las que la Policía logró identificar y detener a sospechosos que habían llegado desde otras provincias para cometer este tipo de delitos en casas de fin de semana o propiedades de mayor poder adquisitivo.

Torres destacó el trabajo de las brigadas de investigaciones y el análisis de información obtenida de las redes sociales para avanzar en esos casos.

Más cámaras y una distribución descentralizada

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la incorporación de tecnología al trabajo policial. El subjefe sostuvo que las cámaras de seguridad y los sistemas de monitoreo constituyen herramientas importantes para esclarecer hechos delictivos.

Según precisó, la provincia cuenta con alrededor de 600 cámaras y la intención es distribuir los centros de monitoreo en distintos puntos para mejorar la capacidad de observación y la rapidez de respuesta.

El funcionario explicó que concentrar cientos de dispositivos en un único lugar puede dificultar el seguimiento permanente de todas las imágenes. Por eso, consideró necesario distribuir los recursos y contar con operadores que puedan observar sectores más reducidos.

La trazabilidad de los recorridos, indicó, permite identificar vehículos, reconocer características de los sospechosos y reconstruir los desplazamientos posteriores a un delito.

También remarcó que la tecnología modificó tanto el trabajo policial como las modalidades delictivas. A sus 33 años de trayectoria en la fuerza, afirmó que los procedimientos y la relación con la sociedad cambiaron considerablemente desde sus primeros años como agente.

Estafas virtuales: investigaciones que pueden llevar días

Torres advirtió que las estafas virtuales representan otro de los desafíos para la Policía. Explicó que, en aproximadamente el 60% al 70% de los casos, los investigadores no logran identificar a los responsables, aunque señaló que también se obtienen resultados positivos mediante el análisis de cuentas, teléfonos y movimientos del dinero.

Describió un mecanismo frecuente: el dinero ingresa a una cuenta que luego es cerrada o deja de utilizarse, mientras los fondos pasan a otras cuentas. Esa dinámica dificulta seguir el recorrido y establecer quiénes participaron de la maniobra.

Ante esa situación, los investigadores de inteligencia criminal analizan posibles conexiones con otros hechos, buscan coincidencias entre cuentas y revisan la información disponible en los dispositivos electrónicos.

“Es un trabajo muy, pero muy minucioso, que lleva días”, sostuvo el subjefe, al explicar que una pequeña pista puede permitir avanzar en la investigación.

Además, insistió en la necesidad de reforzar la prevención y la concientización. Recomendó prestar atención a las advertencias de llamadas identificadas como spam y evitar abrir enlaces o contenidos sospechosos.

Más personal, móviles y equipamiento

En relación con las necesidades de la fuerza, Torres indicó que la Policía cuenta con aproximadamente 6.800 efectivos y que, entre los requerimientos planteados al Gobierno provincial, se encuentran la incorporación de más personal, nuevas movilidades y equipamiento tecnológico.

Recordó que, durante una reunión mantenida con el gobernador, se analizaron las necesidades de cada sector y las características que deberían tener los vehículos para responder a las tareas específicas de patrullaje.

El subjefe explicó que no todas las zonas requieren las mismas unidades y que la planificación busca combinar utilidad operativa y cuidado de los recursos públicos.

También destacó la incorporación de chalecos antibalas y pistolas Taser. Sobre estas últimas, aclaró que su utilización requiere preparación y capacitación previa para que los efectivos conozcan los protocolos de actuación.

Torres indicó que, en una reunión reciente, el gobernador le manifestó que las adquisiciones conversadas estaban avanzadas y que se esperaba contar con esos recursos próximamente.

Capacitación y preparación permanente

El funcionario consideró que la formación de los efectivos es indispensable para mejorar el servicio y responder a las nuevas exigencias de seguridad.

En ese sentido, destacó el trabajo que se realiza en la Escuela de Policía para reforzar conocimientos y corregir deficiencias detectadas durante la formación inicial. También mencionó la preparación específica de los distintos grupos y áreas operativas.

Como ejemplo, señaló que los integrantes del grupo GERA mantienen capacitaciones durante gran parte del año, debido a las exigencias de sus intervenciones.

Además, indicó que algunos efectivos reciben formación en idiomas, entre ellos inglés, para atender a los turistas que visitan San Juan.

“Nosotros queremos enaltecer esta Policía, queremos volver a que sea la Policía que siempre tuvimos”, expresó, al remarcar que el perfeccionamiento debe sostenerse de manera permanente.

La salud mental de los policías

Otro de los temas abordados fue la contención psicológica de los integrantes de la fuerza. Torres sostuvo que el estrés propio de la actividad puede afectar el bienestar de los efectivos y que las autoridades deben prestar atención a los cambios de conducta que puedan advertir sus superiores.

Explicó que la Policía cuenta con un área de salud mental y profesionales que pueden intervenir ante situaciones de crisis. Según detalló, cuando se detecta un caso que requiere atención, se busca asistir al efectivo en el momento y realizar posteriormente una evaluación con profesionales de la institución.

El subjefe señaló que la evaluación permite determinar si el policía puede continuar con sus tareas o si necesita otras medidas de cuidado. También explicó que la decisión sobre la tenencia del arma debe responder a una valoración profesional del riesgo, en lugar de aplicarse automáticamente ante cualquier dificultad.

En ese marco, consideró fundamental cuidar a los integrantes de la fuerza, tanto por su bienestar como por la responsabilidad que implica desempeñar funciones policiales.

Controles internos y procedimientos

Torres también reconoció que los hechos en los que un efectivo es denunciado por un posible exceso en un procedimiento generan preocupación dentro de la institución.

Aclaró que cada denuncia debe investigarse para establecer qué ocurrió y determinar las responsabilidades correspondientes. Sin embargo, sostuvo que esas situaciones afectan la imagen de la Policía y obligan a reforzar las medidas de prevención.

Como parte de ese trabajo, explicó que las dependencias realizan reuniones de formación, conocidas como academias, en las que se repasan las normas de actuación, la atención al público, el uso del uniforme y el cuidado de los vehículos oficiales.

Cuando se registra un episodio que genera cuestionamientos, indicó, se refuerzan las instrucciones a los responsables de cada dependencia para evitar que se repitan situaciones similares.

El operativo para el Ironman

Por último, el subjefe se refirió a la preparación de los operativos de seguridad previstos para los próximos eventos de gran convocatoria, entre ellos el Ironman y la Fiesta Nacional del Sol.

En el caso de la competencia deportiva, señaló que la planificación llevaba más de dos meses de trabajo y que la edición de distancia completa representa un desafío diferente al de las pruebas de medio Ironman realizadas anteriormente en San Juan.

Torres explicó que la organización requiere una cobertura extensa, con personal distribuido en los distintos sectores del recorrido y durante una jornada que puede prolongarse hasta la madrugada del día siguiente.

El objetivo, concluyó, es sostener los resultados de las ediciones anteriores y garantizar que los acontecimientos se desarrollen con seguridad para los deportistas, los organizadores y el público.

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