Taxistas de San Juan pedirán un 65% de aumento en la tarifa
El Sindicato de Peones de Taxi plantea una suba este miércoles ante la Cámara de Propietarios, mientras el sector enfrenta la fuerte competencia de las aplicaciones de transporte.

El sector de taxis y remises de San Juan prepara un nuevo pedido de actualización tarifaria en medio de una fuerte crisis. Los choferes plantearán una suba del 65% en una reunión que mantendrán este miércoles con representantes de la Cámara de Propietarios. El reclamo llega en un escenario de caída de la actividad, suba de costos y una competencia cada vez más fuerte con las aplicaciones de transporte.
Así lo explicó Gustavo Gómez, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi. El dirigente describió un panorama complejo para los trabajadores y apuntó contra el crecimiento de plataformas como Uber y DiDi, a las que responsabilizó por profundizar el deterioro de la actividad tradicional.
Según sus números, la cantidad de vehículos legales que trabajan como taxis y remises bajó de 1.800 a unos 1.000, mientras que estimó que circulan cerca de 14.000 autos vinculados a las aplicaciones. Gómez sostuvo que la demanda del sector formal se redujo un 70% y reclamó que el Estado fije condiciones y exigencias iguales para todos los que prestan el servicio.
“Nosotros tenemos alrededor de un 65% de momento, porque llevamos ya casi dos años sin aumento de tarifa. Los costos han subido, todos los días hay aumentos de combustible y repuestos”, explicó Gómez sobre el planteo que llevarán a la reunión.
El sindicalista reconoció que la diferencia de precios con las aplicaciones es uno de los principales problemas para los taxis. Mientras la bajada de bandera del servicio tradicional ronda los 1.100 pesos, las plataformas no cobran ese cargo fijo y ofrecen un kilometraje que, según Gómez, puede costar hasta un 50% menos.
“Ha bajado un 70%. Ha quedado un 30% de lo que eran las recaudaciones que se hacían”, afirmó al referirse al impacto sobre la actividad. La consecuencia, explicó, es que los choferes deben pasar más horas arriba del auto para conseguir ingresos similares a los que antes obtenían con menos tiempo de trabajo. “Tenemos que estar casi todo el día en el auto”, resumió.
Gómez también cuestionó las condiciones de trabajo de los conductores de las plataformas. Según contó, muchos taxistas y remiseros empezaron a usar aplicaciones para completar sus ingresos, ante la imposibilidad de sostenerse con una sola modalidad de trabajo.
“Un alquiler de un auto estaba dando arriba de los 60 o 70 mil pesos, más los 20 mil que le echás de combustible. Tenés 80 mil pesos. ¿Y qué te llevás a tu casa?”, planteó. El dirigente relacionó además las jornadas más largas con los accidentes de tránsito, ya que muchos choferes no alcanzan la recaudación que necesitan para llevar dinero a sus casas.
Gómez advirtió también que la diferencia de precios entre taxis y aplicaciones no se mantiene durante todo el día. Por el sistema de oferta y demanda, dijo, los viajes de Uber pueden encarecerse de noche, cuando llueve o hace frío. “Un viernes, si pedís un Uber a las 12 de la noche, te sale más caro que un taxi. Cuando llueve te cobran igual que un taxi o más que un taxi”, aseguró.






