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San Juan

EPRE exige a Naturgy y Decsa planes contra crecidas y aluviones

El ente regulador les dio a las distribuidoras entre 30 y 60 días para identificar los puntos débiles de la red y preparar respuestas antes del verano.

Por Redacción Delsur
EPRE exige a Naturgy y Decsa planes contra crecidas y aluviones

El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) les exigió a Naturgy San Juan y Decsa que identifiquen los puntos débiles de la red eléctrica antes del verano. Las empresas deberán presentar planes concretos para actuar ante aluviones, crecidas, inundaciones y el deshielo durante la temporada 2026-2027.

La medida busca que los sanjuaninos no se queden sin luz si el agua corta un camino o daña una instalación. El organismo les dio a las distribuidoras entre 30 y 60 días para entregar los estudios, según la Resolución Nº 1042/26.

Si los estudios detectan sectores críticos, Naturgy y Decsa tendrán que definir obras, inversiones y plazos para solucionarlos. No alcanza con avisar qué instalaciones están expuestas: también deberán explicar con qué recursos cuentan y cómo llegarán a ellas si una crecida corta el acceso.

La exigencia llega en un verano en el que el agua va a estar bajo la lupa en toda la provincia. La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) presentó el primer pronóstico hídrico para el ciclo que va de octubre de 2026 a septiembre de 2027 y calculó que el río San Juan va a aportar un promedio de 1.653 hectómetros cúbicos, un 120% más que el ciclo anterior.

El estudio, a cargo del ingeniero Oscar Dölling, proyectó un escenario máximo de 1.817 hectómetros cúbicos y uno mínimo de 1.489. Según ese pronóstico, el caudal subirá de 51,1 metros cúbicos por segundo en octubre a 70,6 en noviembre, hasta tocar el pico de 78,3 en diciembre.

Desde enero de 2027 el río empezará a bajar de forma progresiva, hasta los 40,2 metros cúbicos por segundo en septiembre. En la UNSJ advirtieron que el panorama todavía depende de cómo evolucione la nieve acumulada y el clima en los próximos meses.

A la incertidumbre se suma El Niño, el fenómeno climático que puede traer más lluvias e inestabilidad en los próximos meses. En paralelo, distintas áreas del Gobierno provincial ya empezaron tareas preventivas sobre el cauce del río San Juan, de cara al aumento de caudal que se espera con el deshielo.

El EPRE le pidió a las distribuidoras un Programa de Preparación para la Temporada Estival 2026-2027, con plazo de 30 días corridos desde la notificación. Ese documento debe identificar las instalaciones, zonas y recursos más expuestos a lluvias intensas, crecidas, inundaciones y aluviones.

El programa también tiene que prever qué pasa si el clima corta el acceso a estaciones transformadoras, líneas u otros componentes de la red. Para esos casos, las empresas deberán tener listos sistemas de monitoreo, alertas, accesos alternativos, personal y materiales para restablecer el servicio.

Además, el EPRE fijó 45 días para un informe integral de operación y mantenimiento, y 60 días para los estudios de contingencia, confiabilidad y resiliencia de la red.

Uno de los puntos centrales es el estudio de contingencia conocido como “N-1”: en términos simples, busca saber qué pasa con el suministro si falla un componente clave, como una línea o un transformador, y si el resto del sistema puede sostener el servicio. La revisión incluye la red de subtransmisión de 132 kV y 33 kV, y la red primaria de 13,2 kV.

Si de esos estudios surgen instalaciones críticas, fallas de mantenimiento o puntos donde una sola falla puede dejar sin luz a un sector, Naturgy y Decsa no podrán limitarse a informarlo. Tendrán que presentar un plan con obras, responsables, costos estimados y plazos para resolverlo.

Con esos plazos, el EPRE busca que las distribuidoras lleguen al verano con un plan definido de antemano, para que San Juan no se quede sin luz si una crecida o un aluvión complica el suministro eléctrico.

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