El hotel termal de La Laja sigue cerrado por un problema judicial
El complejo de Albardón, terminado en agosto de 2023, no tiene fecha de apertura porque la provincia todavía espera la sentencia judicial de la expropiación del terreno. Mientras tanto, el Estado paga una empresa de seguridad para que el edificio no se deteriore.

A media hora de la Capital, el hotel termal de La Laja, en Albardón, está construido pero sigue sin abrir sus puertas. El edificio, con spa, restaurante y 60 plazas de alojamiento, fue levantado por la empresa Ivisa y entregado en agosto de 2023. Más de dos años después, todavía no tiene fecha de apertura, confirmó el ministro de Turismo, Cultura y Deportes, Guido Romero.
El problema no es la obra, sino los papeles del terreno. En 2016 la Legislatura declaró de utilidad pública el predio para expropiarlo (que el Estado se quede con un terreno privado y le pague al dueño), pero la construcción avanzó sin cerrar esa transferencia con el condominio que era propietario original. Cuando la gestión actual asumió, se encontró con que el complejo se levantó sobre un terreno sin la titularidad (el papel que certifica quién es el dueño legal) en regla, algo que impide licitarlo o entregarlo a una empresa privada.
Romero explicó que la causa judicial por la expropiación todavía no tiene sentencia. “Tenemos problemas de titularidad y todo ese tipo de cosas. Ya se han iniciado las acciones a través de Fiscalía de Estado, pero todavía no están concluidas, todavía no tenemos sentencia y eso nos está demorando un poco”, dijo el ministro. Según contó, la provincia ya tiene la posesión del inmueble, pero falta que el juez determine el monto final que hay que pagarle al dueño original por el terreno.
Mientras se espera esa resolución, ya hay empresas interesadas en manejar el complejo. Romero dijo que Austral Cuyo, la misma firma elegida para el Hotel Provincial, fue a ver las instalaciones de La Laja, aunque remarcó que los problemas legales todavía no permiten avanzar con la apertura.
El ministro reconoció que el mayor costo es tener el edificio cerrado. “Lo peor que puede ser es que esté en manos del Estado y cerrado. A nosotros nos ocasiona un gasto porque hay que cuidarlo y reponer cosas, porque se echan a perder más cuando no se usan. Lo mejor que nos puede pasar es que esté en manos de los privados, abierto y ofreciendo los servicios a los sanjuaninos y a los visitantes”, dijo Romero.
Mientras la Fiscalía de Estado espera la resolución del juzgado, la provincia mantiene una empresa de seguridad privada en Albardón para cuidar el edificio y evitar robos o deterioro por la falta de uso. Por ahora no hay fecha estimada ni para la sentencia judicial ni para la apertura del hotel termal.






